Vivir en el borde

 

 

Un viaje familiar me llevó en estos días a Chiloé, al sur de Chile. Hermosa isla, cuya historia se extiende lejos, muy lejos en comparación con la tierra que habito.

Visitar Chiloé nos invitó a quedarnos un buen rato contemplando los palafitos.

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Palafitos de Gamboa, Castro, Chiloé

Casas de madera, coloridas, construidas sobre pilotes de madera de luma, en las costas de las entradas  tranquilas del mar.

Los palafitos son viviendas del borde, construidas en una franja que alterna entre la tierra y el agua. Tienen el patio mirando al mar y un puente que las une a la tierra. En Chiloé se comenzaron a edificar en los puertos a fines del siglo XIX cuando campesinos agricultores migraron a la ciudad debido a una plaga que afectó seriamente la producción de la papa, uno de los principales cultivos de la zona. Allí se instalaron entonces, comenzando a pescar y mariscar cuando bajaba la marea. Los palafitos de Gamboa son de los pocos sobrevivientes al terremoto y maremoto de 1960.

Observando, la pregunta aparece sin dilación: son firmes? requieren mantenimiento, cómo se realiza? La cuestión de los apoyos.

Dónde estamos apoyados? Sobre qué pilotes nos armamos para la vida?  Con cuáles construimos nuestros hogares? Qué pasa cuando alguno de los soportes se empieza a debilitar?

Cambiar o aferrarse.

A lo largo de la vida enfrentamos diferentes desafíos. Hay momentos de estabilidad y otros de borde… a veces es casi un abismo. Es posible que haya pilotes que permanezcan y otros que sea necesario cambiar. El discernimiento es la herramienta que nos permite ser capaces de establecer esa diferencia. Cultivemos el discernimiento!

 

 

Psicoterapia antroposófica

Ayer terminé con el proceso de certificación como psicoterapeuta antroposófica. Siento una profunda emoción! Tengo una nueva responsabilidad: arropar lo que he recibido, transformarlo y brindarlo. En mis propios actos y palabras.

“Qué es la antroposofía?” me preguntan.

Conocimiento del hombre. Conciencia de lo que es el ser humano y la humanidad.

En el siglo XXI, la tarea de dar sentido y orientación a la vida ha pasado de la religión y la tradición cultural a manos de la persona. Hemos llegado al núcleo de nuestra propia existencia. Tenemos que darnos las propias directrices para nuestro hacer y pensar, si no queremos perdernos en lo que nos ofrece el mundo material.

Siento responsabilidad con libertad. Es con mis propias palabras.

Agradezco a todos aquellos que semana a semana vienen a la consulta y se disponen a abrirse para bucear en sus propias directrices. Acompañarlos es una hermosa tarea.

Si quieres saber un poco más sobre antroposofía, te sugiero empezar por aquí https://www.goetheanum.org/?L=3

Época de recolección IV: sauco

Hoy, día en que tradicionalmente se comienza con los preparativos de las fiestas de fin de año en nuestro país, es una gran oportunidad para elaborar champagne de sauco y agasajar  a familiares y amigos con el sabor de la alquimia casera en las celebraciones venideras. Ya en otra ocasión les he contado algunas características del sauco, sambucus nigra, si bien entonces era marzo y la atención estaba puesta en los frutos.

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Vamos hoy con las flores, esas que cuando caminamos por calles y bordes de ruta nos embriagan con su perfume, como los tilos en Buenos Aires. La receta, para quienes no la conocen, fue divulgada en la serie de libros de plantas de la Patagonia Andina preparado por Eduardo Rapoport y colaboradores e ilustrado por Eduardo Sanz, y dice así: colocar 12 penachos de flores cortaditas (sin pedúnculos) en una damajuana o bidón. Agregar:

1/2 kg de azúcar

2 C (cucharas soperas) de vinagre de vino o manzana

1 limón, cáscara rallada y el resto en rodajas

4 1/2 lts de agua

Mezclar, agitar y dejar reposar en la damajuana 24 hs, tapada con trapo. Colar, tirar las flores y embotellar el líquido en envases de sidra limpios y bien tapados (se pueden usar botellas plásticas de gaseosas), con el corcho sujeto con alambre fino. Etiquetar.

Beber a los 15-20 días. Cuidado al destapar!!!

En el libro figuran además recetas de jarabe y torrejas de flores de sauco. Los invito a leerlo. El fin de la primavera está lleno de sorpresas para el paladar.

Fuente:

  • Rapoport, E., Margutti, L. y Sanz, E. Plantas silvestres comestibles de la Patagonia Andina, parte I exóticas (1997) ed. Universidad Nacional del Comahue

 

La conciencia de los ciclos

Llegar a Buenos Aires cuando los jacarandaes, jacarandá mimosifolia, y los tilos, tilia cordata, están en flor es un verdadero placer. Aunque no sean del todo felices las circunstancias que me convocan nuevamente a mi ciudad natal. Placer estético y regocijo espiritual.

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Museo Nacional de Bellas Artes

Cuando atravesé momentos de mucha angustia en mi vida, percibir los ciclos de la naturaleza fue el remedio que me brindó mayor serenidad. Esa misma calidez me brota súbita cuando al entrar a la ciudad recorro los largos desfiladeros lilas en las avenidas de Palermo y Recoleta, cuando los tapizados sobre el asfalto me llevan a levantar la vista para sorprenderme con tamaños árboles ofreciendo sus flores en los balcones como así también cuando las oleadas de perfume del tilo me trasladan en un instante a esos momentos sin tiempo transcurridos en la cocina de mi abuela… o en la Plazuela Yungay de Osorno, Chile.

Es probable que el orden que aporta la conciencia de los ciclos sea lo que apacigua la inquietud. Saber que la noche terminará y volverá a salir el sol, y el día llegará a su fin para dar lugar al descanso. Saber que el invierno terminará y los pájaros nuevamente me despertarán por las mañanas, que los eternos días de verano traerán infinitas posibilidades, que el otoño y sus heladas me invitarán a dormir un rato más. Entender que en 28 días volveré a sangrar, hasta que ya no suceda más y ese cambio dé lugar a nuevas posibilidades. Orden, estabilidad. El número 4.

Es frecuente en la consulta recibir niños cuya cotidianidad es altamente desordenada. Los ritmos no están claros. Para el niño no son predecibles; esto los inquieta. Son notables los cambios cuando los adultos pueden implementar ciertos ritmos estables en la rutina diaria.

Entre los 7 y 14 años, aproximadamente durante la etapa de la escolaridad primaria, los niños adquieren hábitos, ritmos, bases. Darles este capital es una gran posibilidad a la que no conviene claudicar. Por ellos, por nosotros.

Libertad

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Agüero y Córdoba – CABA

Rudolf Steiner escribió Filosofía de la libertad en el año 1894. Es un libro potente. Lo estudiamos el año pasado en el grupo de los viernes. Nos llevó unos cuantos meses…

Si tuviera que elegir algunas ideas básicas que armé a partir de esa experiencia, las formularía así:

  • el pensar (es) nuestro espíritu
  • el libre albedrío, es libertad de pensamiento? libertad de acción?

Hoy, en Buenos Aires, lejos de casa y cerca de mi mundo de infancia/adolescencia/juventud, viendo a mamá muy limitada a causa de una dolencia neurológica de dudoso diagnóstico me pregunto: que es lo terapéutico para ella? y para nosotros, como familia?

Ella brega por no tener dolor. La escucho y dudo.

Salgo a caminar por la ciudad y me cruzo con esta muraleja…en la pared del Centro de Salud que en algún momento supo brindarme un período de entrevistas psicoanalíticas de gran valor para mi en ese entonces.

Qué es libertad para mamá hoy?

Ese olor a tierra mojada…

Hace unos meses, Mariana, integrante de uno de los grupos de práctica compartió un enlace que rezaba algo así como “…las 20 palabras más bonitas del idioma español…”.

Seguramente varios de ustedes lo hayan recibido también.

Melifluo,

inefable,

serendipia,

etéreo,

arrebol,

iridiscencia,

inmarcesible,

epifanía,

desenlace…..

Eran 20 y terminaba invitando a agregar alguna más.

Hablamos sobre alguna de ellas. Recordamos la canción “…arrebol de los geranios y sonrisas con rubor…”

Entonces era abril. Empezaban las primeras lluvias. Algunos no sabíamos que el otoño se presentaría tan seco y las aguas estarían bajas como nunca las vi en 20 años.

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Playa Serena, Av. Bustillo km 12, Bariloche – julio 2016

 

Tiene nombre ese momento en que empiezan a caer las primeras gotas? Ese olor a tierra mojada tan efímero?

Lo googleé. Pensé en agregar petricor a la lista. Rápidamente encontré las 20 palabras más bonitas II y ya estaba incluída.

Petricor se compone de petros: piedra, e ikhor: esencia que fluía por las venas de los dioses en la mitología griega. Hay mucha información en internet sobre el concepto….

Basta de palabras, escuchemos el Petricor, de Ludovico Einaudi de su disco Elements.

 

 

 

Un sol

Clase de adultos en la escuela de arte. Esta semana compartimos un poema de Alfonsina Storni. La motivación venía de la clase anterior. Entonces, cuando comenzó a sonar la conocida melodía de Ariel Ramírez en la guitarra de Luis Salinas, fueron varios los participantes que la acompañaron tarareando.

Pero no todos conocían a la poeta. Una ocasión para experimentarla.

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Momumento a Alfonsina Storni, esculpido por Luis Perlotti, Mar del Plata

Solsticio de invierno, alegría de la luz y el calor que prometen acercarse.

Un sol – del libro Irremediablemente (1919)

Mi corazón es como un dios sin lengua,
Mudo se está a la espera del milagro,
He amado mucho, todo amor fue magro,
Que todo amor lo conocí con mengua.

He amado hasta llorar, hasta morirme.
Amé hasta odiar, amé hasta la locura,
Pero yo espero algún amor-natura
Capaz de renovarme y redimirme.

Amor que fructifique mi desierto
Y me haga brotar ramas sensitivas,
Soy una selva de raíces vivas,
Sólo el follaje suele estarse muerto.

¿En dónde está quien mi deseo alienta?
¿Me empobreció a sus ojos el ramaje?
Vulgar estorbo, pálido follaje
Distinto al tronco fiel que lo alimenta.

¿En dónde está el espíritu sombrío
De cuya opacidad brote la llama?
Ah, si mis mundos con su amor inflama
Yo seré incontenible como un río.

¿En dónde está el que con su amor me envuelva?
Ha de traer su gran verdad sabida…
Hielo y más hielo recogí en la vida:
Yo necesito un sol que me disuelva.

Patagonia, invierno, la adultez, el hielo, un año muy seco.

Alfonsina, Mar del Plata, verano, la infancia, el mar, los juegos, el sol, mi abuela poeta, mujeres de vanguardia, la angustia, lo femenino, el amor…

Para saber algo más sobre la poeta, clickea: Alfonsina Storni

Fuerza y flexibilidad

20160529_143943Los domingos al mediodía siguen trayendo sorpresas! Bajo a la costanera en busca de un par de pequeñas piedras que necesitaba y me encuentro con esta imagen. Me detuve.

Me de

            tu

                   ve.

Alguien estuvo jugando aquí. Dejó una marca. Varios nos sentimos atraídos por ella.

Cambie de rumbo. La tarde estaba apacible, calma. El lago, plateado.

Una mujer recostada sobre las piedras, justo al borde del agua, miraba su celular. Me obligó a buscar el ángulo para encuadrar las fotos…sin ella.

Un poco más lejos un niño pequeño gritaba “no puedo parar”. Será que el padre le pedía que se detenga? Me llevó directo al viernes por la tarde. Consultorio. Un hombre de 40 años, consumidor de alcohol y drogas desde los 16, lloraba angustiado “no puedo parar, no puedo parar”. Hombre? Niño?

Retrase mi cometido.

Contemplar.

Fotografiar.

Pensar. Imaginar.

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Estas pirquitas a orillas del lago me remitieron velozmente a una imagen que suelo usar en mis clases. Buscando alinear el eje – alinearnos – apilar las vértebras, una por una. Centrarnos en el eje para flexibilizar desde ahí. Como dice César Brie en sus “Reflexiones lírico-prácticas sobre el actor”:

Como un bandoneón en las manos

de un virtuoso,

así en el actor su columna.

 

Elegir las piedras.